Descubrimientos

Sospechaba que escribir este libro explicando mi experiencia con la locura podía ser muy liberador para mí.

Lo que nunca imaginé es qué podría llegar a serlo tanto.

Y de eso me di cuenta ayer.

Anoche, mientras esperaba que llegase la hora de salir al escenario, estaba en el camerino charlando con un buen amigo que sí que sabía mi historia y aunque estábamos hablando de algo que no tenía nada que ver con mi brote psicótico ni con mi paso por el hospital, la conversación nos llevó de manera involuntaria hasta las fechas en que yo tuve que ser ingresado y mi cabeza hizo lo que ha estado haciendo durante años:

Bajar la voz por si de repente pasaba alguien por aquellos pasillos y escuchaba, aunque fuese de refilón, que hace unos años acabé ingresado en un hospital.

Pero ese bajar la voz duró apenas dos segundos porque inmediatamente me di cuenta de que, no sólo ya lo había dicho públicamente, sino que en breve todo el mundo podría leer la historia sin ningún tipo de adornos.

Así que miré a mi amigo y le dije:

“¿Por qué cojones hemos bajado la voz si ya le he dicho a todo el mundo que yo he estado «chaladete»?”

Y de repente nos reímos y retomamos la conversación… sin escondernos.

Ayer fui consciente de lo liberador que ha sido comentar abiertamente lo vivido y eso que aún nadie ha podido leerlo.

Ni siquiera los muy pocos que saben lo que pasé.

Pero la sensación que tuve ayer al ser consciente de que ya no necesitaba bajar la voz para poder seguir hablando, me hace sospechar que en cuanto se publique y mi aventura esté al alcance de cualquiera que quiera leerla, esta sensación de libertad que ahora mismo siento se multiplicará por infinito.

Así que sólo quería dejar por escrito una vez lo mucho que os agradezco el haber creado un entorno en el que me he sentido tan seguro como para poder abrirme con vosotros.

No imagináis las ganas que tengo de que llegue el 17 de Noviembre y podáis leer algo más que la sinopsis de»Por si las voces vuelven»: https://bit.ly/39CEE63

Y como sospecho que, por estadística, esto que acabo de escribir es muy posible que lo lea alguien que ahora mismo esté pasando por una situación jodidamente extraña, te deseo de corazón que encuentres cuanto antes esa burbuja de oxigeno.

Quizá al principio sólo sea una persona, quizá dos o quizá mil pero si de momento no tienes ni idea de por donde puede haber una burbuja, quiero que sepas que algo me dice que por aquí somos todos de fiar.

Te mando un abrazo enorme y ojalá mi experiencia te sirva de algo.

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